El hermoso planeta Tirinka, está habitado sólo por pequeños niños y niñas llamados Tirinkanes, que dedican su tiempo a jugar, bailar, cantar, pintar y a practicar todo género de arte conocido y por conocer, inventado y por inventar.

También existen bellísimas flores, plantas y árboles de variados colores; así como hermosos y fantásticos animales.

Todos ellos pueden comunicarse entre sí y por supuesto, con los pequeños tirinkanes.

Los tirinkanes nacen de las flores, por lo cual cada tirinkán es de los dos colores predominantes de la flor de la que proviene: el cuerpo de un color y su pequeño mechón de otro.

Tienen enormes ojos redondos y llevan en la frente un brillante “tercer ojo” de color amarillo.

Se desplazan y pueden volar a enorme velocidad sobre pequeñas plataformas amarillo/naranja llamadas Kometas.

Los hay de todos tamaños, desde los pequeñísimos recién nacidos de apenas un centímetro, hasta los más grandes de 15cms.

Su tamaño depende también de la flor de la que provienen.

Siendo las flores sus creadoras, son también sus hogares. Ahí duermen o descansan cuando lo necesitan y reciben el alimento que les brinda la flor en forma de misteriosa energía. Estas abren sus pétalos para recibirlos llenas de felicidad, cerrándolos amorosamente para que duerman.

Los tirinkanes son iniciados en el arte de la magia por la Sabia Tortuga, dueña de toda la experiencia y sabiduría Universal.

El hogar de la Sabia Tortuga se encuentra en una de las gigantescas cavernas de su entrañable amiga, la Monumental Montaña Blanca.

En la caverna de la Sabia Tortuga los pequeños practican el arte de la magia hasta dominarlo.

Su tercer ojo les sirve para ejercerla y también para comunicarse con todos los seres de los diferentes planetas.

Entre la fantástica vegetación de Tirinka, las bellas y coloridas mariposas y los brillantes y hermosos pájaros de variadísimos y fantásticos colores; transmiten a los pequeños tirinkanes el amor e interés por todos los géneros y manifestaciones artísticas, a excepción de la música; que es enseñada por la bellísima Hada Música en el enorme y transparente Palacio Pentagrama.

El Gran Roble y los demás árboles transmiten importantes y trascendentales enseñanzas a los pequeños.

Su gran amigo y confidente es el joven y vigoroso Rio que corre por el planeta, en él se divierten jugando con los hermosos y maravillosos peces que lo habitan y nadando en sus aguas.

En los costados de la Monumental Montaña Blanca, se ejercitan para dominar el vuelo sobre sus veloces Kometas.

El Universo Tirinkán